Hoy...

23 abril, 2008

El día de la Rosa

Llegó a casa agotada. A pesar de ser un festivo, tenía que trabajar y no obtenía recompensa alguna.

Dejó las llaves encima de la mesa. No miró nada, todo seguía igual: cerrado, oscuro... Era un día triste, todas las parejas juntas y ella allí, dejando el bolso y la chaqueta en el perchero y yéndose a la cama a descansar un arduo día.

Pero cuando encendió la luz de su habitación, encontró una rosa sobre la mesita. Roja pasión, preciosa.


Al fin y al cabo no había sido tan malo ese día.